domingo, 11 de enero de 2009

14/11/08

Solo quiero que pienses por un momento en todas esas cosas que nunca te digo. Analízalas y créetelo. Quiero que seas consciente de que realmente las pienso cada vez que hablamos, cada vez que nos saludamos, cada vez que mostramos un poquito más de nosotros. Cada vez que tu sola presencia, no necesariamente física, hace que todo esté un poquito mejor. Cada vez que de una o de otra manera acudimos el uno al otro, vaga y casi superficialmente. Y es ésta simplicidad y ésta discreción la que hace de esto algo más real, al menos desde mi punto de vista. Porque sé que aunque a veces no digamos nada realmente relevante, es suficiente para sacar una sonrisa. Solo quiero que si un día nos morimos o desaparecemos, nos secuestran o viajamos lejos, sepas que de una u otra forma eres importante para mí.

Es maravilloso analizar los lazos que se crean entre las personas y no entenderlos del todo. Es maravilloso contemplar a quien tienes delante, y percibir esa transparencia que configura al ser humano. Es maravilloso quedarse quieto y admirar detenidamente los movimientos de otros. Es maravilloso ver a alguien llorar, que se eche en tus brazos, y descubrir la fragilidad de las personas, lo complicado que hay en la simpleza del ser humano. Es maravilloso acariciar con los dedos la cabeza de aquellos a quienes quieres. Es maravilloso darse cuenta de que formas parte del mundo, de que formas parte de un conjunto, de que cada individuo es la fracción más importante de un todo. Es maravillosa la forma en que la más triste tristeza se transforma en una sonrisa gracias a un sencillo comentario.
¿Sabéis qué? Estoy contenta de saber apreciar éstas pequeñas cosas que, a primera vista y por sí solas, no parecen tener gran valor. Como dije hace no mucho, quizás una semana, céntimo a céntimo conseguiré hacerme millonaria. Yo no estoy dispuesta a perder ni un solo céntimo. De momento tengo unos pocos, los suficientes para que al caminar suenen en mi bolsillo recordándome en todo momento su presencia, y animándome seguir adelante.

Me encanta el sonido del metal mezclado con una bonita canción.

jueves, 8 de enero de 2009

LABERINTO

Sóplale al viento, corriendo, hirviendo luz secreta en cada noche que intento buscar tu pelo. Coge mi mano y aprieta los dedos, llévame a la fiesta verde del mar, azul del cielo, roja del suelo como no es tu pelo. Dame tu sombra. Pinta mi boca con tu boca de sal. Resbala mi mano por caminos de piel, tu piel; y el mar sonríe. Sonríe de ti y de mí, que somos espirales de color: rojo del cielo, azul del mar, verde del suelo como no son tus ojos.

miércoles, 7 de enero de 2009

¡Bonita!

Supongo que, en cierto modo, me revienta un poco la gente así, aunque sean los que son. Pero también los asao y los como yo. En fin, que voy a reventar.
Bonita, es una lástima la existencia.
Bonita tú, yo estoy conforme.
Bonita los cojones, métete un dedo en el culo y luego me lo cuentas.
Si tuviera mi surtidor..
Cállate.

Ohno!




lunes, 5 de enero de 2009

1/12/08

Tiene gracia. Te pasas la mitad de tu vida sentada en la arena esperando a que suba la marea, y cuando por fin la tienes a tus pies echas a correr hacia el bosque.Lo que pasa es que no sabes lo que quieres, así que te limitas a esperar a los cambios. Una vez llegan los contemplas, los evalúas, si te agradan los aceptas y sino intentas huir. Es que somos gilipollas de nivel 34 ya. Vete asimilándolo porque cuanto antes lo hagas será mucho mejor.
Plantas un bulbo y esperas que nazca una orquídea violeta, y en su lugar ves crecer ante tus propias narices un cardo borriquero en el puto medio de la maceta. Así sin más, sin disimular. La vida es muy descarada porque no tiene nada que temer. Ni perder.
-“¿Qué he hecho mal?”
-“La regaste demasiado.”
Por eso debemos intentar poner los pies en la baldosa que toca, y no en la siguiente ni en la otra, y conformarnos con lo que pisamos, no vaya a ser que por maniáticos nos tropecemos con nosotros mismos. Que somos gilipollas, pero todo debe tener un límite..

Érase..

- ¡Mi coronel! ¡Una ensalada doble para la mesa 6!

Acabo de mirar por la ventana. Estaba buscando la luna, y lo más parecido que he visto ha sido una farola. Vaya, no te creas que es tan grande la diferencia. Que está un poco más cerca y que los mosquitos celebran su reunión. Seguro que planean derretir el mundo. A veces los oigo murmurar.
Te tengo que mandar Ondas Expansivas, aunque a tí no te hacen falta ni la mitad, porque eres como un animalito, un pajarito quizás. Eso es, un pajarito :) Una vez me hablaron de la belleza intrínseca de algunas personas. Y hay pocas, y te digo que una de ellas se llama Dani. A mí es que me sorprende, la facilidad. Dani, choca esos cinco. Dani, pásame otra. Dani, apaga la luz. Dani, deja de saltar. Te estoy imaginando con 7 añitos.. Y ahora con 70. Tienes que conseguir ser uno de esos viejos con barbas blancas y bastón, de los que se balancean en la amaca de su cabaña fumando tabaco negro en pipa mientras esperan al cartero. Pero el cartero no llega, llega una chica de unos 23 años cargada de mandarinas, y te dice que el mundo se está volviendo loco y que hay que salvarlo. Así que tú te montas en tu coche rojo con la pintura quebrada y vas al monte del Pelado, sacas una foto al valle, y se la das a esa chica junto con un saquito de incienso.

- Lo siento, se me han roto todos los calcetines. – le dices. - Vuelve otro día.

La chica se va llorando y tú sonríes. Cada vez se parece más a ella. El futuro es de color rojo.